Galletas Springerle, el arte comestible

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¿NAVIDAD? ¿YAAAA? ¡Si estamos a primeros de diciembre y en pleno puente!
Pues sí, la Navidad ya está aporreando nuestras puertas y cada vez se adelanta más... Así que yo ya me he puesto al lío en esto de las recetas navideñas y he decidido hacer una que "viene al pelo". Son unas galletas que necesitan un reposo de 3 semanas antes de ser devoradas; este tiempo de reposo me viene perfecto para que el día de Navidad podamos hincarle el diente.

Son las galletas más bonitas de la galaxia, las galletas Springerle. Estas galletas son de origen alemán y se preparan sobre todo para la época navideña; además son una buena alternativa para hacer un regalito en estas fechas.

Con esta receta participo en el Reto de "Christmas Time" de la comunidad Cocineros del Mundo en G+

Una de las características principales de estas galletas es su diseño, el cual se consigue gracias a sus moldes. El mío me lo regalaron mis amigos por mi cumpleaños y me encanta. Hay mil y un diseños, así que las veréis de distintas formas y tamaños. En Internet podéis adquirirlos, solo basta con escribir en Google "Moldes Galletas Springerle" y os aparecerán muchísimos.
Además de su diseño, las Springerle tienen otras características que las diferencian de otro tipo de galletas. A continuación iré explicando, lo mejor que pueda, cuáles son:

  • Su color: Son galletas blanquitas y se hornean con una bandeja en la parte superior del horno para que no se doren. Hay personas que optan por añadir a la masa colorante blanco, pero yo he decidido no ponerlo porque creo que con ese color marfil quedan preciosas.
  • Su sabor: Las típicas se hacen con pasta de anís, o tradicionalmente horneadas sobre una cama de granos de anís; pero en mi caso las he hecho con aroma de limón en pasta. Podéis elegir el sabor que más os guste.
  • El secado: Una vez hecha la masa y dada la forma a la galleta, hay que dejarlas secar un mínimo de 24 horas en un lugar fresco antes de hornearlas. En mi caso las he dejado 48 horas. El porqué del secado, pues porque con esto conseguiremos que la parte superior de la galleta quede dura y no se deforme durante el horneado. Al ser un diseño muy bonito, no queremos que se rompa y esto lo conseguiremos únicamente dejándolas secar.
  • Un ingrediente ¿raro?: Uno de los ingredientes característicos de estas galletas es el Bicarbonato de Amonio, también conocido como Hartshorn, ingrediente utilizado por su capacidad leudante (gasificante). En otras palabras, es un precursor de la levadura química. Su olor es muy fuerte y tal como indica su nombre huele a amoniaco que tira para atrás. Cuando se añade este ingrediente a la masa, ésta NO SE PUEDE PROBAR, ya que es el bicarbonato de amonio es tóxico en crudo. Pero no tengáis miedo, porque durante el horneado el gas de amoniaco es liberado y quedan perfectas. Yo compré el bicarbonato a través de la web de Maria Lunarillos y es muy baratito (2,50 €.) Entonces, ¿si no tienes el bicarbonato de amonio no puedes hacer esta receta? No hay problema porque puedes sustituir este ingrediente por levadura química.
  • El reposo: Una vez horneadas las galletas se recomienda meterlas en una cajita de lata durante 2-3 semanas antes de comerlas. ¿Y eso? Pues porque nada  más hornearlas las galletas quedan duras y si las dejamos en su periodo de "maduración" su textura será abizcochada y su sabor será más intenso. ¿Merece la pena esperar tanto? Pues eso a elección, pero yo creo que sí. De todas maneras, puedes comerlas después de hornearlas, pero ya te digo que estarán duritas y su sabor no serán tan rico.
Como véis, parece que son un poquito laboriosas y delicadas, pero a mí me encantan y creo que merecen la pena. Sólo necesitáis un poquito de paciencia y disfrutar de su elaboración.

Bueno, después de esta clase magistral de galletas os dejo con la receta (mira, acabo de hacer un pareado, jejeje) :)

Ingredientes (para 20 galletas aprox.):
1 cucharada (que equivale a 15 ml.) de leche (sólo si vas a utilizar bicarbonato de amonio)
1/4 de cucharadita (que equivale a 1 gr.) de bicarbonato de amonio. Si no tienes, sustitúyelo por 1/2 cucharadita de levadura química
500 gr. de harina
3 huevos grandes
350 gr. de azúcar glas
50 gr. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
1/2 cucharadita de limón en pasta (puedes utilizar otro sabor)

Elaboración de la masa:
En primer lugar, si vas a utilizar el bicarbonato de amonio, debes disolverlo en la leche y dejar reposar 1 hora y media. A medida que pase el tiempo podrás comprobar que empieza a oler a amoniaco.
Mientras tanto, tamizaremos la harina para dejarla preparada para después. Si no vas a utilizar bicarbonato de amonio y has decidido utilizar la levadura química, tamízala junto con la harina. Reservar.


Pasada la hora y media, vamos a batir los huevos con unas varillas eléctricas a máxima potencia durante unos 10-15 minutos. Este tiempo es necesario, ya que queremos montarlos y cuanto más lo estén, más blanquitas nos quedarán las galletas.


Cuando los huevos estén bien espumosos y blanquitos vamos agregando, mientras seguimos batiendo, cucharadas de azúcar glas. Una vez mezclado por completo, añadir la mantequilla cortada en cuadraditos; recuerda que debe estar a temperatura ambiente para que se integre bien.



Seguimos batiendo hasta que la mantequilla se incorpore y añadiremos el aroma en pasta, en mi caso es de limón. Batimos unos segundo más.


Ahora llega el turno de incorporar la leche con el bicarbonato de amonio que teníamos en reposo. (Si no has utilizado el bicarbonato de amonio, obviamente no tienes que hacer este paso). ¡RECUERDA QUE A PARTIR DE ESTE MOMENTO QUEDA PROHIBIDO PROBAR LA MASA!


Bajamos la velocidad de la batidora al mínimo y vamos incorporando cucharadas de harina (la cual ya tenemos tamizada). Cuando veamos que la masa se vuelve más gordita, cambiamos las varillas por la pala mezcladora y seguimos batiendo hasta terminar de echar toda la harina.



Una vez lista la masa, la cual estará blandita pero no se queda pegada a los dedos, la ponemos sobre papel transparente de cocina; tapamos y la dejamos un mínimo de media hora en la nevera. De esta forma, conseguiremos una masa con más consistencia.


Impresión y formado de las galletas:
Pasada la media hora, retiramos la masa de la nevera. Echamos un poquito de harina en la mesa donde vamos a trabajar, cortamos un trozo de masa y la estiramos con un rodillo. Si ves que el rodillo se queda pegado, enharínalo. Dejamos la masa con 1 centímetro de grosor y le echamos un poquito de harina por encima, la cual esparciremos con la palma de nuestra mano. Esto es para que, al poner el molde encima, éste no se pegue.


Ahora, colocamos el molde encima y presionamos uniformemente para que la impresión quede bien; después lo levantamos. Al principio puede costar un poco y no quedar marcados todos los detalles del diseño. Si es así, haz una bola con la masa y vuelve a estirarla.


Una vez tengamos bien el diseño impreso en la masa, cortamos la galleta con un cortador de la misma forma. Retiramos el sobrante de masa que hemos recortado, éste nos servirá para hacer más galletas. En mi caso, como mi molde es ovalado, mi cortador también lo es. Si tienes un molde circular, utiliza un cortador de la misma forma geométrica.


Ahora con cuidado, pasamos las galletas a una bandeja de horno cubierta con papel vegetal. Puedes ayudarte de una espátula para pasarlas a la bandeja.
Hacemos lo mismo con el resto de masa hasta tener todas las galletas. Cuando las tengamos, las cubrimos con un poquito más harina.


El Secado:
Una vez lista todas las galletas, las dejaremos secar un mínimo de 24 horas. Yo, para asegurarme de que estaban bien secas, las dejé 48 horas. Hay que dejarlas en un lugar fresco.

Pasado el tiempo de secado, con ayuda de una brocha o pincel de cocina, quitamos el exceso de harina que tienen las galletas. Retiramos también la harina que pueda haber en el papel sobre el que tenemos las galletas.


Si damos la vuelta a cada galleta, veremos que la parte de atrás tiene un color diferente y el borde está más clarito. Esto nos indicará que la galleta está seca y la parte de atrás fresca; esto es buena señal :)

Ahora, nos humedecemos un poquito el dedo con agua y damos en la parte trasera de cada galleta. ¿Y para qué hacerlo? Pues porque al humedecerla, debilitaremos la galleta por esa parte y durante el horneado se agrietará por ahí, dejando la parte del dibujo perfecta. Volvemos a colocar las galletas en la misma bandeja de horno con papel donde las teníamos.


Horneado:
Precalentar el horno a 120º calor arriba y abajo durante 10 minutos.
Introducimos la bandeja de horno con las galletas casi en la parte inferior del horno y, en la superior, colocamos otra bandeja vacía. Recuerda que esta bandeja hará de barrera y nos ayudará a que el calor no dé directamente sobre las galletas; de esta forma no se dorarán. 

Cocemos las galletas a 120º calor arriba y abajo durante 25-30 minutos. El tiempo, como siempre, dependerá de vuestro horno y del grosor de vuestras galletas. Recuerda que las mías son gorditas (1 cm.); si las tuyas son más finitas, lo mismo no necesitan tanto tiempo.

Una vez fuera del horno, dejamos reposar 10 minutos, después las despegamos con cuidado del papel y las dejamos enfriar por completo sobre una rejilla. Podemos ver que por la parte de atrás, efectivamente se ha a agrietado un poquito la galleta ¡Bien!

Cómo conservar las galletas:
Cuando las galletas estén completamente frías, guárdalas en una caja de lata (la típica caja para guardar galletas pero que las abuelas utilizaban como costurero) durante 2-3 semanas antes de comerlas. Como te he dicho al principio del todo, durante este tiempo la textura y el sabor cambiarán a mejor. Las galletas nos pueden aguantar 6 meses en la caja y seguirán perfectas.

Y bueno, solo me queda desearos unas Felices Fiestas y Feliz Navidad, o como dicen en Alemania (lo haré en honor a las galletas) Frohe Weihnachten! 🎄🎄🎄





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4 comentarios

  1. Que cantidad de harina se necesita.
    Gracias

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    1. ¡Hola! Pues son 500 gr. de harina, gracias a tu comentario me he dado cuenta que se me ha olvidado ponerla, jajaja ;)
      Ahora mismo lo pongo :D

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  2. Hola María Jesús. QUe ilusión me ha dado verte por aquí. Me sonaban mucho esas maravillosas galletas y al mirar tu perfil vi que eras tu y participabas en el reto de cocineros del mundo. Me quedo a seguirte por aquí también. Que pequeño es el mundo. Mucha suerte con tu receta.

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    1. Hola Sofía, ya ves si es pequeño... ¡Muchas gracias y suerte también! Besos

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